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En Abril aguas mil. Conducción segura con lluvia PDF Imprimir

Conducir con lluvia siempre tiene un extra de peligrosidad. No sólo cuando llueve 'a cántaros', sino que el comienzo de las precipitaciones también es un momento crítico pues la mezcla de agua, con polvo y grasa de la calzada, convierte el firme en una superficie muy deslizante y peligrosa. Te desvelamos cinco técnicas que aumentarán tu seguridad al volante.


 


1.- Reduce la velocidad y aumenta la distancia de seguridad

Evitarás el denominado “efecto spray” (lluvia pulverizada y sucia que va a parar a tu parabrisas). Además, en caso de frenazo brusco, tendrás menos espacio para detener tu coche con seguridad. Es recomendable aumentar la distancia al doble de lo que iríamos separados en condiciones normales.

La capacidad de frenada de un coche -incluso con ABS- sobre mojado es muy diferente respecto al firme seco.

2.- Evita movimientos violentos o frenazos bruscos

Piensa en los vehículos que circulan por detrás y déjate de rallyes y Fórmula 1. Una conducción suave es mucho más segura y eficiente. Además, los otros usuarios de la carretera percibirán mejor tus movimientos y evitarás posibles colisiones.

Al mismo tiempo, usa con suavidad todos los mandos de control –dirección, embrague, freno y acelerador.

3.- Ojo con la pintura blanca

Evita pisar la pintura blanca que sirve para marcar pasos de cebra o delimita los carriles. Aunque ha mejorado su calidad, el agarre es inferior al del pavimento. Ojo sobre todo a los pasos de peatones, pues tienen gran superficie pintada y su adherencia disminuye de manera notable

4.- Siempre visible

Las luces encendidas facilitarán que te vean. Si la lluvia es intensa, enciende las luces de niebla traseras. Cuidado con los adelantamientos. Asegúrate de tener “vía libre” suficiente y presta atención a los camiones y autocares, que generan una “nube de agua”.

5.- Aquaplaning, ese peligro

Atención a los charcos y balsas de agua, pueden provocar “aquaplaning”: un efecto producido cuando los neumáticos son incapaces de evacuar el agua que hay en la calzada y provoca que el coche se deslice por una fina capa de agua situada entre los neumáticos y la carretera.

¿Qué hacer si nos pasa?

Hay una regla de oro: reduce la velocidad cuando veas el charco, ¡no frenes! Levanta suavemente el pie del acelerador y sujeta con fuerza el volante. No intentes cambiar la trayectoria y, hasta que no sientas que el coche ha recuperado el contacto con el suelo, no debes frenar.

Es recomendable seguir la huella del coche que nos precede porque hay menor cantidad de agua en esa zona.

 

Fuente: autopista.es


Última actualización el Jueves, 09 de Abril de 2015 10:11
 

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